Prospección de pastos marinos aporta información clave para la conservación de ecosistemas costeros en Bahía de Tela

Fotos: Daniela Sansur
El 24 de junio de 2026, la Asociación Amigos de los Arrecifes de Tela (AMATELA), como parte del proyecto Protección de los Recursos Marítimos en América Central III (Fase III), con el apoyo de la Cooperación Alemana mediante KfW, realizó una prospección de pastos marinos en la Bahía de Tela con la finalidad de generar información que contribuya a su monitoreo y conservación. La actividad se desarrolló en el Parque Nacional Punta Izopo, dentro de las acciones de manejo del Refugio de Vida Silvestre Marino Bahía de Tela.
Durante la prospección se identificó un nuevo sitio con presencia de pastos marinos. Entre los principales resultados destaca la posible presencia de Halophila decipiens, una especie que hasta el momento no ha sido reportada en ninguna de las tres áreas protegidas marinas y costeras de Bahía de Tela. Para confirmar la especie, será necesaria la recopilación de nuevas muestras.
La meta inicial del proyecto era identificar 0.8 hectáreas de pastos marinos; sin embargo, se registraron 11.8 hectáreas hasta 2025, y la nueva prospección complementará la información existente.
Estos hallazgos enriquecen el conocimiento sobre la biodiversidad de la región y la distribución de esta especie a nivel nacional, lo que permitirá orientar medidas de manejo, como la planificación de zonas adecuadas para el anclaje, y actualizar el mapa de distribución de las praderas de pastos marinos en la Bahía de Tela. Asimismo, los sitios identificados serán incorporados a las acciones de vigilancia y monitoreo.

Posible identificación de la especie Halophila decipiens.
La jornada contó con la participación de siete integrantes del comanejo del Refugio de Vida Silvestre Marino Bahía de Tela y del Parque Nacional Punta Izopo, con el acompañamiento técnico del proyecto LifeWeb Initiative/Instituto de Conservación Forestal (ICF) y Fundación PROLANSATE, así como el apoyo de la Municipalidad de Tela, y Tela Marine.
Los avances de la exploración también fueron posibles gracias a las nuevas capacidades con las que cuenta AMATELA para realizar trabajos de campo. Con el apoyo de Fase III, la organización dispone actualmente de una embarcación, un remolque y equipo de buceo propios, herramientas que facilitan las giras de exploración y las acciones de seguimiento en las áreas protegidas. Todo esto permite la continuidad de las labores de monitoreo y manejo en los espacios prioritarios para la conservación.
La protección de los pastos marinos contribuye a conservar hábitats fundamentales para peces e invertebrados que utilizan estos ecosistemas como refugio y zonas de crianza. Muchas de estas especies también dependen de manglares y arrecifes a lo largo de su ciclo de vida, por lo que la conservación de estos ambientes interconectados resulta esencial para mantener las pesquerías de las que dependen numerosas comunidades costeras.
En Bahía de Tela, el trabajo realizado por AMATELA representa un avance para conocer mejor estos ecosistemas y tomar decisiones informadas en favor de la conservación de los recursos naturales que sostienen la biodiversidad y los medios de vida de la región.

Los siete integrantes del comanejo del Refugio de Vida Silvestre Marino Bahía de Tela y del Parque Nacional Punta Izopo que participaron en la prospección.
Proyecto de Protección de los recursos marítimos en América Central III – Fase III
La Fase III apoya la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales dentro y entre áreas marinas costeras protegidas seleccionadas del Sistema Arrecifal Mesoamericano, mediante la mejora de la eficacia de la gestión y la restauración de ecosistemas clave, como manglares, arrecifes de coral, praderas marinas y pesquerías. Asimismo, promueve alternativas económicas sostenibles para las comunidades locales. El resultado esperado es la salud oceánica a largo plazo a través de la cooperación e innovación regionales.



