{"id":3788,"date":"2021-04-20T14:03:51","date_gmt":"2021-04-20T20:03:51","guid":{"rendered":"https:\/\/marfund.org\/es\/?p=3788"},"modified":"2021-04-21T16:36:47","modified_gmt":"2021-04-21T22:36:47","slug":"banco-cordelia-esperanza-al-arrecife-mesoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marfund.org\/es\/banco-cordelia-esperanza-al-arrecife-mesoamericano\/","title":{"rendered":"Banco Cordelia, un sitio que ofrece esperanza al Arrecife Mesoamericano"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-caption-text\" style=\"text-align: right;\">Como \u201cun para\u00edso bajo el mar\u201d, describen al Sitio de Importancia para la Vida Silvestre, Banco Cordelia, quienes han tenido la oportunidad bucear en \u00e9l. Foto: Claudio Contreras\/International League of Conservation Photographers.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Lucy Calder\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Conocidos popularmente como corales cuerno de ciervo, por la similitud de su estructura con la de la cornamenta del mam\u00edfero en menci\u00f3n, los corales <em>Acropora cervicornis<\/em> son de los corales m\u00e1s importantes en la regi\u00f3n del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM), porque son constructores del arrecife.<\/p>\n<p>Gracias a su fuerte sustrato y a su peculiar forma, los <em>A. cervicornis<\/em> ofrecen refugio a peces juveniles y protegen a las comunidades costeras contra fuertes oleajes.<\/p>\n<p>Sin embargo, son pocos los lugares del Caribe que a\u00fan tienen grandes extensiones de esta especie de coral. Uno de ellos es el Sitio de Importancia para la Vida Silvestre, Banco Cordelia, situado en el suroeste de la Isla de Roat\u00e1n, Honduras, donde la cantidad de individuos de <em>A. cervicornis<\/em> es impresionante, se\u00f1ala el bi\u00f3logo marino <a href=\"https:\/\/naturalhistory.si.edu\/staff\/steven-canty\">Steve Canty<\/a>, coordinador del <a href=\"https:\/\/naturalhistory.si.edu\/research\/smithsonian-marine-station\/affiliated-programs\/marine-conservation-program\">Programa de Conservaci\u00f3n Marina<\/a> del Instituto Smithsonian.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img class=\"aligncenter wp-image-2751 size-full\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cerviconis2_JaquesLalonde-final.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Las colonias de corales cuerno de ciervo (Acropora cervicornis) que habitan el Banco Cordelia, en Honduras, abarcan una extensi\u00f3n de 63,440 metros cuadrados. Foto: Jaques Lalonde<\/em><\/h6>\n<p>\u201cEl n\u00famero de estos corales que hay en ese banco sorprende, sobre todo, despu\u00e9s de la masiva mortandad -a causa de un agente desconocido-, que en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 80 redujo su presencia en el Caribe, incluyendo el SAM, cuando se perdi\u00f3 aproximadamente el 90 por ciento de ellos. Adem\u00e1s, esta poblaci\u00f3n logr\u00f3 recuperarse de un evento de blanqueamiento que afect\u00f3 a los corales de Roat\u00e1n hace unos cuatro a\u00f1os y sigue sobreviviendo, a pesar de estar ubicada muy cerca de muelles de cruceros y de la cantidad de contaminantes que recibe de las poblaciones cercanas\u201d, a\u00f1ade Canty.<\/p>\n<p>Y son precisamente esos signos de vitalidad y resiliencia de los <em>A. cervicornis<\/em> del Banco Cordelia, los que lo convierten en un sitio de inter\u00e9s no solo tur\u00edstico sino cient\u00edfico, al ser fuente de prop\u00e1gulos (larvas coralinas) con potencial para repoblar las comunidades arrecifales en la regi\u00f3n del SAM.<\/p>\n<p>Por lo anterior, la organizaci\u00f3n <u>The Coral Reef Alliance<\/u> (CORAL) impuls\u00f3 el estudio de la diversidad gen\u00e9tica de los corales del Banco Cordelia, es decir, el n\u00famero total de caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas diferentes entre ellos. Dichas diferencias son un componente b\u00e1sico de la biodiversidad, y a mayor diversidad gen\u00e9tica, mayores probabilidades tienen las especies de sobrevivir a los cambios del ambiente.<\/p>\n<p>Para llevar a cabo dicha investigaci\u00f3n, CORAL contact\u00f3 a Steven Canty, quien junto con sus colegas cient\u00edficos Graeme Fox, Jennifer K. Rowntree y Richard F. Preziosi produjeron el estudio titulado: <a href=\"https:\/\/rdcu.be\/ce5vU\">Estructura gen\u00e9tica de una poblaci\u00f3n remanente de <em>Acropora cervicornis.<\/em><\/a> El mismo fue publicado en febrero 2021 por la revista <em>Scientific Reports <\/em>(el art\u00edculo es de acceso abierto)<em>.<\/em><\/p>\n<p>El sumario de dicho documento se\u00f1ala que: \u201cEntre el declive global de los arrecifes de coral, sitios que dan esperanza, como el Banco Cordelia, en Honduras, han sido identificados. En este habitan densos remanentes de la especie de coral en peligro de extinci\u00f3n <em>Acropora cervicornis<\/em>, que los administradores locales y las organizaciones de conservaci\u00f3n ven como una poblaci\u00f3n, fuente potencial para proyectos de restauraci\u00f3n de coral\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo con Canty, en CORAL, adem\u00e1s de interesarse en el conocimiento de este importante banco coralino para la regi\u00f3n del SAM, quer\u00edan tener evidencia cient\u00edfica s\u00f3lida para actualizar su plan de manejo.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo manejar los corales si se desconoce su biolog\u00eda? Por eso, \u00e9l y sus colegas efectuaron el mencionado estudio.<\/p>\n<p><strong>Proceso de toma de muestras<\/strong><\/p>\n<p><img class=\"aligncenter wp-image-2751 size-full\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Cerviconis1_JaquesLalonde-final.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Investigadores documentan los corales que habitan el Banco Cordelia, Honduras. Foto: Jaques Lalonde<\/em><\/h6>\n<p>El Banco Cordelia es un \u00e1rea protegida formada por cuatro bancos coralinos en los que hay presencia de <em>A. cervicornis,<\/em> tiburones y un sitio de desove de pargos y meros. Las muestras para el estudio se tomaron en 2014 en tres de esos bancos: Big Cay; Cordelia Shoal y Smith Bank, exceptuando a Little Cay debido a limitaciones clim\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Mayra N\u00fa\u00f1ez Vallecillo fue una de las investigadoras que particip\u00f3 en la colecta de muestras. Mayra describe al Banco Cordelia como un para\u00edso bajo el mar, e indica que haber participado en este trabajo de campo, la ayud\u00f3 a ampliar sus conocimientos sobre los arrecifes coralinos. De acuerdo con la bi\u00f3loga, investigaciones de este tipo son importantes para generar herramientas de manejo y conservaci\u00f3n adecuadas para la protecci\u00f3n de ecosistemas marinos, de los cuales dependen para sobrevivir no solo plantas y animales, sino tambi\u00e9n las personas.<\/p>\n<p><strong>Principales hallazgos<\/strong><\/p>\n<p><img class=\"aligncenter wp-image-2751 size-full\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Steven-Canty-Foto-James-Kegley-final.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Steven Canty, coordinador del Programa de Conservaci\u00f3n Marina del Instituto Smithsonian realiza el an\u00e1lisis gen\u00e9tico a los fragmentos de A. cervicornis colectados en Banco Cordelia, Honduras. Foto: James Kegley<\/em><\/h6>\n<p>Canty indica que un mecanismo importante de supervivencia de los <em>A. cervicornis<\/em> es la fragmentaci\u00f3n y las piezas fragmentadas son arrastradas por las corrientes, por lo tanto, estos pueden asentarse en sitios cercanos o alejados del ejemplar del que se desprendieron. Esta situaci\u00f3n incide en que sea dif\u00edcil determinar si un coral nuevo proviene de un mismo individuo, un clon (reproducci\u00f3n asexual), o es producto de la uni\u00f3n de dos diferentes (reproducci\u00f3n sexual).<\/p>\n<p>Si se trata de ejemplares provenientes de un mismo individuo, su uso para restaurar \u00e1reas coralinas degradadas no ser\u00eda lo mejor, porque al tener los fragmentos el mismo material gen\u00e9tico, todos ser\u00edan susceptibles a las mismas enfermedades o trastornos ocasionados por situaciones de estr\u00e9s, explica Canty.<\/p>\n<p>En el Banco Cordelia, donde las grandes cantidades de colonias de esta especie abarcan unos 63,440 metros cuadrados, \u201cse logr\u00f3 identificar una baja diversidad gen\u00e9tica en los tres bancos del \u00e1rea protegida y la similitud gen\u00e9tica de las colonias vari\u00f3 de 91.3 a 95.8 por ciento entre los bancos. Las tasas de \u2018clonalidad\u2019 fueron aproximadamente del 30 por ciento en los tres bancos. Y cada genotipo identificado era \u00fanico para cada banco\u201d, se\u00f1ala el estudio.<\/p>\n<p>\u201cSe demostraron sutiles diferencias dentro y entre los bancos, es decir no todos provienen de un mismo individuo. La presencia de m\u00faltiples genotipos sugiere que las colonias de <em>A. cervicornis<\/em> de estos bancos podr\u00eda usarse para mantener y mejorar la diversidad gen\u00e9tica en proyectos de restauraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Por tal motivo, \u201cla gesti\u00f3n de lugares de esperanza como el Banco Cordelia y la incorporaci\u00f3n de los datos gen\u00e9ticos en proyectos de restauraci\u00f3n para garantizar la diversidad gen\u00e9tica dentro de las poblaciones plantadas, ser\u00e1 fundamental en el desaf\u00edo continuo de conservar y preservar los arrecifes de coral\u201d, se indica en el documento.<\/p>\n<p><strong>Importancia de los resultados<\/strong><\/p>\n<p>Canty explica que est\u00e1 feliz con los hallazgos del estudio, porque en los <em>A. cervicornis<\/em> del Banco Cordelia hay m\u00e1s diversidad gen\u00e9tica de la que pensaron y hasta lo motiva para hacer un estudio parecido con manglares y pastos marinos, porque es importante conocer la conectividad existente entre poblaciones peque\u00f1as de estos ecosistemas y en toda la regi\u00f3n del SAM. La obtenci\u00f3n de esos datos, as\u00ed como los que produjo la investigaci\u00f3n citada, sirven para elaborar planes de manejo basados en evidencia cient\u00edfica. Asimismo, contribuyen a identificar el potencial de adaptaci\u00f3n de los ecosistemas, para que las comunidades costeras sepan c\u00f3mo liderar ese manejo, porque para que una estrategia de conservaci\u00f3n sea exitosa, hay que involucrar a las personas que viven en el \u00e1rea, asegura el bi\u00f3logo.<\/p>\n<p>La recomendaci\u00f3n de Canty, para quienes lideren proyectos de restauraci\u00f3n de coral, con fragmentos de los corales del Banco Cordelia, es que lleven un diario gen\u00e9tico, para que sepan qu\u00e9 fragmento y de qu\u00e9 colonia usaron para trasplantar en determinado sitio.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/coral.org\/our-team\/\">Jenny Myton<\/a>, ingeniera ambiental y Directora Regional de Programas de CORAL, explica que los esfuerzos de su trabajo en favor del SAM se enfocan en acciones que lo ayuden a prosperar. Por ejemplo, es trascendental disminuir la llegada e impacto negativo de las aguas residuales al Banco Cordelia, porque para que este se mantenga saludable, la calidad del agua que lo circunda debe ser \u00f3ptima.<\/p>\n<p>El trabajo de conservaci\u00f3n en Banco Cordelia, el cual -seg\u00fan datos de la Iniciativa Arrecifes Saludables para Gente Saludable- tiene 72.23 por ciento de coral vivo, (el promedio en el SAM es del 19 por ciento), tambi\u00e9n va encaminado a que haga honor a su declaratoria, por parte del gobierno hondure\u00f1o, como Sitio de Importancia para la Vida Silvestre. Esa declaratoria, lograda en 2012, tom\u00f3 siete a\u00f1os de trabajo a varias organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, entre ellas CORAL.<\/p>\n<p>Por eso, los datos producidos por el estudio de Canty y colegas, ser\u00e1n \u00fatiles para que en equipo con las dem\u00e1s organizaciones involucradas se pueda actualizar el Plan de Manejo del sitio y determinar y guiar las acciones a implementar, concluye Jenny.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como \u201cun para\u00edso bajo el mar\u201d, describen al Sitio de Importancia para la Vida Silvestre, Banco Cordelia, quienes han tenido la oportunidad bucear en \u00e9l. Foto: Claudio Contreras\/International League of Conservation Photographers. &nbsp; Por Lucy Calder\u00f3n Conocidos popularmente como corales cuerno de ciervo, por la similitud de su estructura con la de la cornamenta del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3791,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[640,287,648,652,649,643,644,360,645,653,651,641,646,647,304,650,307,642],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3788"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3788"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3798,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3788\/revisions\/3798"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3791"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}