{"id":2725,"date":"2019-12-19T14:27:00","date_gmt":"2019-12-19T20:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/marfund.org\/es\/?p=2725"},"modified":"2019-12-19T14:54:39","modified_gmt":"2019-12-19T20:54:39","slug":"batalla-arrecife-amatique","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marfund.org\/es\/batalla-arrecife-amatique\/","title":{"rendered":"La batalla por el arrecife de Amatique"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-caption-text\" style=\"text-align: right;\">Jacinto Bolom de 72 a\u00f1os recoge su trasmallo en la frontera de Belice y Guatemala durante el amanecer.<br \/>\nFoto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><em>El Atl\u00e1ntico de Guatemala ha llegado a su l\u00edmite. Dos barcos camaroneros m\u00e1s y el ecosistema marino que sostiene el arrecife de Foudara, en las costas de Livingston, Izabal, podr\u00eda verse colapsado. Los pescadores de toda el \u00e1rea luchan ante la escasez, cada vez m\u00e1s cr\u00edtica, de buscar peces en la Bah\u00eda de Amatique.<\/em><\/h3>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Texto y Fotos: Oswaldo J. Hern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Un barco camaronero huye una madrugada de noviembre de 2017 mientras es perseguido por una docena de peque\u00f1as lanchas a motor frente a las costas del Caribe guatemalteco, en la desembocadura del r\u00edo Sarst\u00fan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Los perseguidores son peque\u00f1os pescadores locales, dedicados a la pesca tradicional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Los perseguidos tambi\u00e9n son pescadores, pero de mayor escala. Se trata de un barco camaronero capaz de sacar hasta cinco quintales (media tonelada) de fauna marina en una sola jornada antes del amanecer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Las decenas de estelas blancas que agitan el agua del mar a esta hora son el signo de una batalla que inici\u00f3 en la oscuridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El camaronero ha pasado con su motor de 375HP sobre una red de pesca artesanal \u2500un trasmallo\u2500 de 60 metros que pertenec\u00eda a uno de los peque\u00f1os pescadores comunitarios, y con ello se ha echado a perder todo su trabajo de pesca \u2500de 5 p. m. a 5 a. m.\u2500 y su red \u2500con un costo de Q5mil\u2500. Todo completamente destruido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Por eso, avisados de lo ocurrido, los compa\u00f1eros del peque\u00f1o pescador se lanzaron al mar sin pensarlo demasiado, con sus lanchas en la oscuridad, en busca de los responsables. Ya hab\u00eda sucedido alguna vez y no iban a dejar que se repitiera, al menos no con impunidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En menos de media hora, los pescadores ubicaron al camaronero cerca de la frontera de Belice con Guatemala. No pod\u00edan huir m\u00e1s. Los alcanzaron dentro de los l\u00edmites del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM), la barrera coralina m\u00e1s grande del Atl\u00e1ntico, la cual abarca M\u00e9xico, Guatemala y Honduras y que en las costas de Izabal se denomina Foudara, un ecosistema marino que se encuentra oculto a 18 kil\u00f3metros frente a las costas de la Bah\u00eda de Amatique.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u201cLos camaroneros muchas veces no respetan. Invaden nuestras zonas de pesca. Y con sus barcos rompen nuestros trasmallos. Los vemos cuando pasan con sus luces frente a la costa en las madrugadas. Y vemos que cada vez llegan m\u00e1s y m\u00e1s barcos. No sabemos hasta cu\u00e1ndo el mar ser\u00e1 suficiente para todos\u201d, dice Marcos Mili\u00e1n, presidente del Comit\u00e9 de Pescadores de Barra Sarst\u00fan, la \u00faltima comunidad de Livingston antes de llegar a territorio belice\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Mili\u00e1n indica que cada a\u00f1o, en promedio, sucede un enfrentamiento similar al que narra esta ma\u00f1ana de noviembre de 2019 rodeado de otros pescadores. Todos en Barra Sarst\u00fan recuerdan esos acontecimientos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u201cCada una es una historia para contar\u201d, se\u00f1ala. Y cada historia da cuenta de que la Bah\u00eda de Amatique est\u00e1 llegando a los l\u00edmites del colapso. Hay m\u00e1s pescadores y cada vez menos peces. La situaci\u00f3n para el ecosistema de arrecifes de Izabal se ha vuelto tensa en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El barco camaronero, como retoman los pescadores en la pl\u00e1tica, fue rodeado y abordado mientras amanec\u00eda. Sab\u00edan lo que hab\u00edan hecho. Hab\u00edan roto las reglas de esta frontera de alta mar. Y cuando las normas se rompen entre los pescadores de la zona del Foudara saben que no hay nadie a qui\u00e9n acudir. No hay nadie por parte del Estado. No hay ley. Y nada puede calmar las aguas agitadas, m\u00e1s que los propios pescadores del lugar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Por suerte, los perseguidos de aquella ma\u00f1ana eran conocidos de los comunitarios y solo se saludaron inc\u00f3modos, intentando ser cordiales. Los enojos se apaciguaron al cabo de un rato y los encargados del barco se comprometieron a pagar todo el da\u00f1o producido: el trasmallo del pescador y un porcentaje de las ganancias de aquella madrugada. Pidieron perd\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500Ac\u00e1 tenemos nuestras propias reglas. Y todos deben cumplir para que haya paz\u2500 dice Mili\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfEl barco camaronero pag\u00f3 despu\u00e9s?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500Pag\u00f3, claro. Tuvo que pagar. As\u00ed todos volvimos a la tranquilidad\u2026\u2500 responde el pescador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Entre tanta turbulencia, esta historia es una m\u00e1s para describir que algo sucede en la Bah\u00eda de Amatique. Donde hay un arrecife con una salud en constante deterioro. Donde la pugna de pescadores por hallar peces es cada vez m\u00e1s evidente. Y un \u00e1rea protegida, cuya parte marina, seg\u00fan los ambientalistas, podr\u00eda empezar a colapsar.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/preparacion-robalos-No-Ficcion-Oswaldo-Hernandez-800x600.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Alaide Vega prepara robalos para la venta diaria en el local que pertenece al Comit\u00e9 de Pescadores de Barra Sarst\u00fan. Foto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndez<\/em><\/h6>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/robalos-para-la-venta-No-Ficcion-Oswaldo-Hernandez-800x600.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Robalos para la venta en el local del Comit\u00e9 de Pescadores de Barra Sarst\u00fan. Foto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndez<\/em><\/h6>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\"><strong>La tierra a cambio del mar<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Los abuelos gar\u00edfunas del Caribe guatemalteco cuentan que el origen de todos los seres marinos sucede en el Foudara. \u201cEl azad\u00f3n bajo el agua\u201d. \u201cLa tierra de colores que se hundi\u00f3\u201d. As\u00ed llaman en la cultura gar\u00edfuna al arrecife que existe frente a las costas de Izabal, en el nororiente de Guatemala, bajo las aguas del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El arrecife de Guatemala se conecta con el de Belice, Honduras y M\u00e9xico; y es un ecosistema marino gigantesco. Est\u00e1 dividido en cuatro secciones dentro de los l\u00edmites de la Bah\u00eda de Amatique. Y durante d\u00e9cadas fue conocido solo por los pescadores de Izabal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Hasta hace unos 30 a\u00f1os, pescar tan cerca de \u201cdonde nacen todos los peces\u201d, como indican los m\u00e1s ancianos de Livingston, era una cuesti\u00f3n para agradecer la abundancia y la prosperidad; y la vida entonces era m\u00e1s sencilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Los pescadores sal\u00edan antes del amanecer y a\u00fan oscuro, con la luna a veces reflejada sobre el mar, tiraban sus anzuelos y sus redes artesanales. Eso era suficiente para alimentar a familias enteras y sus necesidades. Luego iban al puerto y vend\u00edan camarones, jureles, cuberas, caracoles, peces sierras, peces colorados, barracudas, almejas, palometas, meros, pargos, lisas, curvinas\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Todo muy sencillo. Limpio. Estable. Sostenible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Pero entonces, cerca de mediados de los a\u00f1os noventa, los barcos empezaron a poblar m\u00e1s y m\u00e1s la Bah\u00eda de Amatique. Aparecieron los barcos medianos camaroneros, y proliferaron cientos de peque\u00f1as embarcaciones alrededor de las orillas del Atl\u00e1ntico, en cada comunidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El Foudara entonces se contrajo. Y los peces se replegaron. Los pescadores gar\u00edfunas, poco a poco, abandonaron el mar. Llegaron los hijos de los ganaderos de las cercan\u00edas buscando la pesca como medio de sustento. Llegaron las familias q\u2019eqch\u00ed\u2019es huyendo del conflicto armado interno, en busca de trabajo. Y las orillas de la Bah\u00eda de Amatique se poblaron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">La cosmovisi\u00f3n sobre el mar, la relaci\u00f3n intr\u00ednseca de los pescadores con los arrecifes, merm\u00f3, se fue perdiendo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u201cHace unos 10 a\u00f1os quedaban 20 pescadores gar\u00edfunas artesanales. Hoy quiz\u00e1s queden solamente dos. Los clanes se dividieron. Muchos emigraron a EE.UU. Y otros que se han quedado buscan convertirse en abogados, contadores, administradores o licenciados. La tierra a cambio del mar\u201d, explica Julio Mej\u00eda, uno de los j\u00f3venes l\u00edderes implicado en varias organizaciones gar\u00edfunas de Livingston, Izabal.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/barcos-camaroneros-No-Ficcion-Oswaldo-Hernandez-800x600.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Barcos camaroneros listos para salir a la jornada de pesca nocturna en Livingston, Izabal. Foto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndez<\/em><\/h6>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\"><strong>La capacidad del ecosistema<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En la actualidad la Red de Pescadores de Livingston, como explica Ed\u00edn Ord\u00f3\u00f1ez, uno de sus miembros fundadores, tiene datos de 77 barcos camaroneros en funcionamiento. Cada noche, un promedio de 45 a 50 barcos salen a pescar por toda la Bah\u00eda de Amatique.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Todos los camaroneros de la Bah\u00eda utilizan la t\u00e9cnica de arrastre. Tiran una red enorme a las profundidades y as\u00ed caminan varios kil\u00f3metros, arrasando con el fondo. Los peces, quintales de peces, son abducidos as\u00ed a la superficie, a la espera de que en la captura tambi\u00e9n encuentren algunos camarones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Por cada 400 libras de pesca, los barcos apenas extraen 25 de camar\u00f3n peque\u00f1o y mediano, y unas 15 libras jumbo. La libra de camar\u00f3n se vende entre Q20 y Q30 y su precio aumenta al llegar a los mercados de la capital. Lo dem\u00e1s es incidental, descartable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El \u00fanico inspector de la Direcci\u00f3n de Pesca (Dipesca) del Ministerio de Agricultura Ganader\u00eda y Alimentaci\u00f3n (MAGA) en toda la Bah\u00eda de Amatique se llama Mario Salazar y dice que todo est\u00e1 llegando a su l\u00edmite en esta zona. Cada d\u00eda debe vigilar a 8 mil pescadores para que se cumpla el reglamento del \u00e1rea con base a la Ley de Pesca: que se cumpla la veda, que las redes sean las permitidas. No tiene lancha propia. Y tampoco gasolina. Depende de otras organizaciones no gubernamentales, como Fundaeco o Ecologic, para intentar mantener alg\u00fan control realmente. Se dedica sobre todo a dar charlas y capacitaciones desde tierra, lo que implica a los pescadores perder todo un d\u00eda de trabajo y la asistencia no suele ser cumplida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Mientras Dipesca permanece en tierra el mar constantemente est\u00e1 agitado por las luchas entre pescadores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Salazar dice que <a href=\"https:\/\/es.scribd.com\/document\/156585669\/Estado-Actual-Pesca-Acuicultura-Centroamerica-FINAL\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">seg\u00fan estudios del MAGA<\/a>, la capacidad m\u00e1xima que soporta la Bah\u00eda de Amatique es de 79 barcos camaroneros. \u201cDespu\u00e9s no hay marcha atr\u00e1s\u2026\u201d, lamenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfSi la Red de Pescadores de Livingston dice que cuenta con 77 barcos en 2019, estamos a tan solo 2 camaroneros de colapsar todo el ecosistema? \u2500 se pregunta al encargado de Dipesca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500S\u00ed. La capacidad est\u00e1 al l\u00edmite\u2500 dice Salazar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfY hay alg\u00fan di\u00e1logo para salvar la Bah\u00eda y el sistema de los arrecifes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500Se ha intentado. Pero los comit\u00e9s m\u00e1s grandes de pescadores de los cascos urbanos se oponen y r\u00e1pido llaman a los pol\u00edticos y a los diputados. Era algo que suced\u00eda con m\u00e1s frecuencia en el gobierno de Otto P\u00e9rez Molina. Bloquean todo. Y nada se puede hacer\u2500 comenta el inspector de Dipesca con tono frustrado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Desde 1998 en la Bah\u00eda de Amatique existe un acuerdo entre las comunidades pesqueras del litoral Atl\u00e1ntico de Guatemala y los camaroneros \u2500empresarios medianos\u2500 del casco urbano de Livingston y Puerto Barrios. Todos llaman a este acuerdo como \u201cEl Pacto de Caballeros\u201d. No hay documento legal que lo respalde. Y ninguna entidad oficial, como el MAGA o el Consejo Nacional de \u00c1reas Protegidas (CONAP) o el Ministerio de Ambiente o la municipalidad de Livingston lo valida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Solo se conoce que existe y que forma parte del contexto. Una regla general que suele romperse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">De hecho, ni Dipesca ni los encargados de las \u00e1reas protegidas de esta zona est\u00e1n autorizados para realizar capturas en el mar. Si ven alguna anomal\u00eda, o alguien llega a denunciar, deben iniciar una serie de tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos para coordinar con el \u00e1rea naval del Ej\u00e9rcito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">A lo m\u00e1s que han llegado, seg\u00fan la propia Dipesca, es a la confiscaci\u00f3n de trasmallos ilegales, con mallas de un cent\u00edmetro de ancho menor a lo permitido. Un delito que parece com\u00fan en la zona, pero sin estad\u00edsticas para perfilarlo y detenerlo. Si hay una falta, se suele resolver con una multa, y la devoluci\u00f3n de lo confiscado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Otra t\u00e9cnica que denuncia Dipesca, que describen como la m\u00e1s grave de todas y que utilizan con frecuencia los pescadores y camaroneros en el Atl\u00e1ntico guatemalteco, se llama Tiro de avi\u00f3n. La red esta vez forma un gran c\u00edrculo desde el fondo del mar hasta la superficie. Todo lo que hay debajo, en el medio, y arriba no tiene escapatoria y queda atrapado. La malla abduce desde peque\u00f1as criaturas del mar hasta peces de gran tama\u00f1o. Algunos han visto delfines retorci\u00e9ndose sobre su columna dorsal hasta morir capturados dentro de las redes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">La mayor\u00eda de pescadores entrevistados advierte tambi\u00e9n que esta t\u00e9cnica destruye los arrecifes de coral. Levanta las bases de estos seres marinos desde el fondo, y quiebra los p\u00f3lipos desde su ra\u00edz. Las redes, dicen, quedan atrapadas y, al tirar de ellas con fuerza desde los barcos, miles de a\u00f1os de coral quedan destazados en apenas unos segundos.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/coral-arrecife-foudara-conap-sergio-hernandez-800x494.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"371\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Fotograf\u00eda del coral del arrecife de Foudara. Foto: CONAP \/ Sergio Hern\u00e1ndez<\/em><\/h6>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\"><strong>El arrecife de Foudara y su enfermedad<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Primero fueron 10 barcos camaroneros. Decenas de cayucos. Lanchas peque\u00f1as a motor&#8230; Hoy, luego de 20 a\u00f1os la vida de toda esta parte costera ha cambiado dr\u00e1sticamente. Y cada tarde, con paciencia, desde el muelle de Livingston se pueden contar uno a uno la salida de decenas de barcos camaroneros que van hacia el mar. Tras su paso una estela de olas, y un olor a gasolina y di\u00e9sel llena todo el lugar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Tanta agua turbulenta no solo ha dejado batallas entre pescadores. Ha empezado a afectar directamente la vida del mar. \u201cLa biomasa de los arrecifes cada a\u00f1o se ha visto disminuida\u201d, dice Ana Gir\u00f3, licenciada en Ciencia Marina y Acuicultura, representante de la organizaci\u00f3n Healthy Reefs en Guatemala, explicando que cada vez hay menos peces dentro de la Bah\u00eda de Amatique. \u201cGuatemala tiene el menor porcentaje de peces comerciales de toda la regi\u00f3n, con un declive del 95 por ciento desde 2006\u201d, indica Gir\u00f3. El arrecife de Guatemala es el m\u00e1s enfermo y peor calificado de toda el \u00e1rea del SAM. Por debajo de M\u00e9xico, Belice y Honduras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Evaluando la condici\u00f3n arrecifal de 319 sitios del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, esta organizaci\u00f3n en <a href=\"http:\/\/www.healthyreefs.org\/cms\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/2018-MAR-Report-Card-Web.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un reporte de 2018<\/a> estableci\u00f3 que el Arrecife Mesoamericano se encuentra en un estado regular de salud en general. \u201cUn 1 por ciento est\u00e1 muy bien. El 13 por ciento est\u00e1 bien. El 32 por ciento est\u00e1 regular, un 37 por ciento est\u00e1 mal, y un 17 por ciento tiene un estado de salud cr\u00edtico\u201d, dice Gir\u00f3. Pero advierte que todo es inestable. En un a\u00f1o puede cambiar, y no para algo mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Es algo que ocurre justo en un tiempo en el que el calentamiento global ha incrementado en 1.5 grados Celsius la temperatura de todos los oc\u00e9anos, como indica el <a href=\"https:\/\/public.wmo.int\/es\/resources\/bulletin\/el-ipcc-publica-el-informe-especial-sobre-el-calentamiento-global-de-15-%C2%B0c\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00faltimo informe especial<\/a> del Grupo Inter\u00adgubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) y est\u00e1 provocando la muerte de grandes extensiones de arrecifes como la Gran Barrera de Coral de Australia. El incremento de la temperatura produce el blanqueamiento de estos seres marinos, los enferma, lo mata y hoy existen enormes cementerios de coral bajo el mar tanto en Miami como Australia o lugares tan retirados como las Islas Marshall.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El blanqueamiento \u2500la muerte blanca del coral\u2500 podr\u00eda llegar a Guatemala en cualquier momento. Basta un grado o dos m\u00e1s de temperatura para que se produzca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u201cLos arrecifes de Guatemala son sobrevivientes. Son fuertes. Han estado ah\u00ed en un lugar muy dif\u00edcil para ellos, viven donde el agua dulce de los r\u00edos de Guatemala se mezcla con la salada del oc\u00e9ano\u201d, dice Gir\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Para los pescadores de la Bah\u00eda de Amatique ha sido un proceso de 10 a\u00f1os comprender que un coral no es una roca, sino un ser vivo, con cientos de bocas, un p\u00f3lipo estructural, cientos de microalgas regadas a lo largo de su cuerpo exterior y todo un ecosistema marino que sobrevive a su alrededor. Los peces de la Bah\u00eda de Amatique son producto de la relaci\u00f3n entre el arrecife de Foudara, los manglares, los r\u00edos y las corrientes interoce\u00e1nicas que llegan a la regi\u00f3n. Pero los peces, seg\u00fan Healthy Reefs, est\u00e1n desapareciendo.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/pescador-comunitario-No-Ficcion-Oswaldo-Hernandez-800x600.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Uno de los pescadores comunitarios revisa su trasmallo durante la madrugada frente a las costas de Belice. Foto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndez<\/em><\/h6>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\"><strong>Un \u00e1rea protegida cerca del mar<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Desde 2005 el r\u00edo Sarst\u00fan y su cuenca fue declarada \u00e1rea protegida a cargo del CONAP. La administraci\u00f3n, no obstante, es responsabilidad de Fundaeco y Amantes de la Tierra, dos organizaciones dedicadas al tema ambiental.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">La pescadora Angelina Ixcot, vocal 1 del Comit\u00e9 de Pescadores de Barra Sarst\u00fan, cuenta que la noticia de convertir este territorio en \u00e1rea protegida los tom\u00f3 a todos por sorpresa. \u201c\u00bfAhora viv\u00edamos en un \u00e1rea protegida? \u00bfAhora ya no \u00edbamos a poder pescar? \u00bfDe qu\u00e9 \u00edbamos a vivir?\u201d, recuerda que eran las interrogantes de los pobladores de Barra Sarst\u00fan y de la mayor\u00eda de comunidades cercanas como Cocol\u00ed, San Juan o Buena Vista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En total, son casi 37 mil hect\u00e1reas de \u00e1rea protegida, catalogada para usos m\u00faltiples. Es decir, como indica Sergio Hern\u00e1ndez, t\u00e9cnico del CONAP de Puerto Barrios, la vivienda y algunas actividades humanas est\u00e1n permitidas dentro del \u00e1rea de conservaci\u00f3n. \u201cLa gente puede vivir, pescar, tener cultivos, utilizar lanchas, puede construir casas, pero respetando el plan que CONAP ha dise\u00f1ado para el \u00e1rea\u201d, dice Hern\u00e1ndez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El arrecife tambi\u00e9n es parte del \u00e1rea protegida del r\u00edo Sarst\u00fan. Y su conservaci\u00f3n implica la salud de todo el ecosistema que se produce alrededor del Foudara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Dentro del \u00e1rea protegida tambi\u00e9n se incluy\u00f3 una buena parte de cerros y fincas tierra adentro. La lucha de muchas comunidades en la cuenca del r\u00edo Sarst\u00fan ha sido la solvencia jur\u00eddica de la tierra a lo largo de dos d\u00e9cadas. Y es algo que con apoyo de algunas otras organizaciones como Aprosarst\u00fan a\u00fan est\u00e1n intentando resolver. Incluso, a futuro, como dice Samuel Coc Yat, t\u00e9cnico de Ecologic, est\u00e1 previsto buscar la coadministraci\u00f3n de esta \u00e1rea protegida por parte de las comunidades que habitan los l\u00edmites del r\u00edo Sarst\u00fan y la Bah\u00eda de Amatique.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En tanto algunos intentan conservar la vida marina de la Bah\u00eda de Amatique, Ixcot dice: \u201cSobrevivimos de los peces que bajan desde Belice. No hay otra forma de entenderlo. Los peces de Guatemala est\u00e1n acaparados por los camaroneros. No podemos competir contra eso\u201d, dice Ixcot.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Barra Sarst\u00fan decidi\u00f3 hacer frente a la escasez de peces organiz\u00e1ndose desde hace unos a\u00f1os. Al principio eran 300 pescadores. Hoy solo quedan 50. Entre todos, y con ayuda de cooperaci\u00f3n internacional, levantaron un restaurante, pero se quem\u00f3. Ahora sobreviven con una cafeter\u00eda que tambi\u00e9n funciona como el \u00fanico mercado de compraventa de peces en esta regi\u00f3n a la que solo se puede acceder a trav\u00e9s del mar. Y han buscado aliarse con otras comunidades cercanas para establecer Zonas de Recuperaci\u00f3n Pesquera, \u00e1reas de 3 o 4 kil\u00f3metros donde los peces puede reproducirse y crecer sin ser molestados frente a las costas del Caribe.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/bahia-amatique-No-Ficcion-Oswaldo-Hernandez-800x494.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"371\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>La Bah\u00eda de Amatique ha entrado en el l\u00edmite de barcos permitidos para la pesca y la sostenibilidad del ecosistema marino y arrecifes del Atl\u00e1ntico de Guatemala. Foto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndez<\/em><\/h6>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\"><strong>Pactos rotos<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En la Bah\u00eda de Amatique ha empezado la veda, que es un periodo de tiempo establecido entre los pescadores y Dipesca, para hacer descansar el mar y que los peces y ciertas especies espec\u00edficas puedan cumplir al menos un ciclo de reproducci\u00f3n. Y en noviembre est\u00e1 prohibido sacar camar\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Durante la madrugada, no obstante, los pescadores de Barra Sarst\u00fan comentan que casi toda la noche los barcos camaroneros y sus luces estaban sobre el mar, lanzando redes muy cerca del arrecife de Foudara. Sacando todo. Sin que nadie lo pudiera evitar\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El pacto de caballeros, dicen los pescadores, se rompe a cada rato sin consecuencias para nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En la zona de Foudara, este pacto entre pescadores vigente desde 1998 todav\u00eda es importante. Significa sobre todo paz, respeto mutuo. Y en las orillas de toda la Bah\u00eda lo intentan recordar cada vez que sucede alguna anomal\u00eda, alguna violaci\u00f3n de las reglas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">El \u201cPacto de Caballeros\u201d de la Bah\u00eda de Amatique fue pensado desde el inicio para que \u201ctodo lo que da el mar alcance para todos\u201d, dice el empresario camaronero, Ed\u00edn Ord\u00f3\u00f1ez, de la Red de Pescadores de Livingston. Su familia cuenta con tres de los 77 barcos de pesca que existen en la zona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Con el pacto entre pescadores, casi como una de las \u00fanicas soluciones por parte de los lugare\u00f1os para mantener la salud de todo el ecosistema, la Bah\u00eda se ha divido en tres grandes secciones para la pesca: dos en las costas y una en el mar y los arrecifes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">Los barcos camaroneros tienen prohibido pescar varios meses al a\u00f1o en la zona norte, en la que viven los pescadores comunitarios de Cocol\u00ed, Buena Vista, San Juan y Barra Sarst\u00fan. \u201cPero hay d\u00edas en que el mar no da y los muchachos se aventuran y se arriesgan\u201d, justifica Ord\u00f3\u00f1ez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfQu\u00e9 tan frecuente se rompe el pacto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500\u00daltimamente es m\u00e1s seguido. Si no hay camarones, los muchachos buscan m\u00e1s all\u00e1. Pero como no hay qui\u00e9n controle\u2026 Las autoridades no vigilan. Aqu\u00ed estamos sin ley.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfLa ley del m\u00e1s fuerte?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500Un poco s\u00ed. Pero con el pacto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfY los camaroneros rompen los trasmallos de los pescadores comunitarios? \u00bfPiensan en que tambi\u00e9n hay que dejar peces para las comunidades?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500Ese es el mayor problema. Que se rompen los trasmallos de la gente. Hemos tenido que pagar por algunos errores. En eso s\u00ed estamos trabajando. Pero dir\u00eda que gracias a Dios el mar todav\u00eda da para todos\u2026\u2500 explica el empresario camaronero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">La Red de Pescadores de Livingston dice que la soluci\u00f3n m\u00e1s inmediata al problema es no admitir m\u00e1s embarcaciones. Ni una m\u00e1s. \u201cEstamos los que estamos\u201d, dice Ord\u00f3\u00f1ez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500 \u00bfY c\u00f3mo prohibir entonces la compra de m\u00e1s barcos camaroneros? \u00bfQui\u00e9n regular\u00eda esto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">\u2500Nosotros mismos como pescadores y empresarios. Nosotros tenemos que autoimponernos una de estas regulaciones y respetarla. Un pacto entre los camaroneros para evitar la sobrepoblaci\u00f3n de nuestro negocio. Porque tambi\u00e9n a nosotros nos afecta bastante\u2500 responde el empresario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13pt;\">En tanto, durante cada amanecer, en esta frontera de mar que divide a Belice con Guatemala, la presi\u00f3n sobre el ecosistema arrecifal y toda la vida marina es constante. El umbral, el punto de no retorno, est\u00e1 anunciado. Faltan solo dos barcos camaroneros y quiz\u00e1s una nueva flotilla de peque\u00f1as embarcaciones peque\u00f1as para que la Bah\u00eda de Amatique se vea colapsada.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2634\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/comunidad-rio-sarstun-No-Ficcion-Oswaldo-Hernandez-800x494.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"371\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><em>Una de las comunidades pesqueras ubicadas a la orilla del R\u00edo Sarst\u00fan, dentro del \u00e1rea protegida administrada por Fundaeco y Amantes de la Tierra. Foto: No-Ficci\u00f3n\/Oswaldo J. Hern\u00e1ndezz<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><em>\u201cEste reportaje fue producido con el apoyo de la Earth Journalism Network de Internews y el Fondo para el Sistema Arrecifal Mesoamericano (MAR Fund, en ingl\u00e9s)\u201d.<\/em><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2736\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/logos-marfund-earth-journalism.png\" alt=\"\" width=\"709\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/logos-marfund-earth-journalism.png 709w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/logos-marfund-earth-journalism-300x63.png 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jacinto Bolom de 72 a\u00f1os recoge su trasmallo en la frontera de Belice y Guatemala durante el amanecer. 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