{"id":10601,"date":"2026-09-08T17:03:52","date_gmt":"2026-09-08T23:03:52","guid":{"rendered":"https:\/\/marfund.org\/es\/?p=10601"},"modified":"2026-09-08T18:10:45","modified_gmt":"2026-09-09T00:10:45","slug":"las-otras-protagonistas-de-la-pesca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marfund.org\/es\/las-otras-protagonistas-de-la-pesca\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo las mujeres transforman la pesca artesanal en oportunidades para sus comunidades"},"content":{"rendered":"<p><i><span style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Las otras protagonistas de la pesca:<\/strong><\/span><br \/>\n<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">C\u00f3mo las mujeres transforman la pesca artesanal en oportunidades para sus comunidades<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Textos: Liz Herrera<br \/>\n<\/span><\/em><\/span><span style=\"font-size: 8pt;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Fotos cortes\u00eda: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Dayani Rodr\u00edguez<br \/>\n<\/span><\/em><\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el mercado, un cliente elige un pescado, pregunta el precio y cierra la compra en cuesti\u00f3n de minutos. Hay una transacci\u00f3n, el pez sale del mar y llega al plato. Pero detr\u00e1s de cada pieza hay horas de trabajo para limpiarla, conservarla, transportarla y encontrar al comprador adecuado; un proceso en el que las mujeres desempe\u00f1an un papel importante, aunque pocas veces visible.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Detr\u00e1s de cada filete de pescado, de cada producto del mar que consumimos, hay una inmensa historia humana. Una historia que tambi\u00e9n habla del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM), porque la manera en que el pescado llega a los mercados est\u00e1 directamente relacionada a los medios de vida de las comunidades costeras y en la conservaci\u00f3n del arrecife.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para Dayani Rodr\u00edguez, originaria de la Aldea Barra del Motagua, en Omoa, Honduras, la pesca es parte de su historia familiar. Desde ni\u00f1a aprendi\u00f3 junto a su padre las distintas tareas que sostienen esta actividad.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cDesde que tengo 12 a\u00f1os me dedico a la pesca\u2026 mi padre era pescador, y \u00e9l nos ense\u00f1\u00f3 a trabajar en limpieza de pescado, refrigeraci\u00f3n y venta. Desde que tengo memoria nos dedicamos a la venta de productos del pescado.\u201d\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy, Dayani es una de las ocho mujeres de su comunidad que trabajan en la Pescader\u00eda La Bendici\u00f3n, un emprendimiento con cerca de tres a\u00f1os de funcionamiento. Su experiencia refleja una realidad que permanece poco visible: la cadena de valor de la pesca no comienza ni termina en la lancha. Despu\u00e9s del desembarque existe una extensa red de actividades que determina cu\u00e1nto valor econ\u00f3mico puede generar cada captura y cu\u00e1nto de ese valor permanece en la comunidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-10592 aligncenter\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-4-1024x508.jpeg\" alt=\"\" width=\"695\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-4-1024x508.jpeg 1024w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-4-300x149.jpeg 300w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-4-768x381.jpeg 768w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-4-1536x761.jpeg 1536w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-4-2048x1015.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 695px) 100vw, 695px\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa es la premisa que inspira <\/span><b>Mujeres por el SAM,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> un proyecto del Mesoamerican Reef Fund (MAR Fund) que impulsa emprendimientos liderados por mujeres. Ha acompa\u00f1ado a cerca de cien mujeres en el fortalecimiento de sus capacidades t\u00e9cnicas, el desarrollo de su autonom\u00eda financiera y el reconocimiento de su papel como actoras clave en sus respectivos emprendimientos, fomentando adem\u00e1s la confianza, el liderazgo y la creaci\u00f3n de redes de apoyo entre ellas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La iniciativa parte de un principio sencillo: la conservaci\u00f3n tambi\u00e9n puede generar oportunidades para las personas. Desde la perspectiva de la econom\u00eda azul y regenerativa, proteger el arrecife implica fortalecer actividades econ\u00f3micas que dependen de su buen estado, diversificar las fuentes de ingreso y crear incentivos para que las comunidades puedan prosperar sin aumentar la presi\u00f3n sobre los recursos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la pesca artesanal, generar mayor valor no significa necesariamente extraer m\u00e1s del mar, sino aprovechar mejor lo que ya se captura. Esto implica promover pr\u00e1cticas responsables y fortalecer las capacidades de las comunidades para manejar, conservar y comercializar sus productos de manera sostenible.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Pescader\u00eda La Bendici\u00f3n forma parte de las asociaciones de pescadores apoyadas por el Centro de Estudios Marinos (CEM), que les capacita para una pesca m\u00e1s organizada, responsable y sostenible. Con el apoyo de MAR Fund, este enfoque tambi\u00e9n se impulsa con grupos de mujeres vinculadas a la cadena de valor de la pesca, como el caso de Dayani.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El CEM apoya el fortalecimiento de\u00a0 emprendimientos que pueden contribuir a la sostenibilidad del SAM respetando\u00a0 tallas m\u00ednimas de captura, vedas, el uso de artes de pesca permitidas, y asegurando la trazabilidad del producto proveniente de zonas autorizadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n se promueven m\u00e9todos adecuados para la captura de especies como la langosta y acciones como la recolecci\u00f3n de desechos s\u00f3lidos encontrados en el mar. De esta manera, quienes dependen de la pesca contribuyen tambi\u00e9n al cuidado del ecosistema que sostiene su actividad y sus medios de vida.<\/p>\n<p><\/span>\u00abTransformar esta realidad requiere acompa\u00f1ar a las mujeres en procesos de reflexi\u00f3n y reconocimiento de sus aportes, al tiempo que se trabaja con las familias, las comunidades y las instituciones para cuestionar las creencias y pr\u00e1cticas que mantienen estas desigualdades\u00bb, afirma Mariana Borja, oficial de Mujeres por el SAM para MAR Fund, al explicar que el principal desaf\u00edo no es la falta de esfuerzo, voluntad o conocimiento t\u00e9cnico, sino las barreras estructurales que mantienen a las mujeres en el tramo m\u00e1s vulnerable de la cadena de valor.<\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">La pesca artesanal ha sido hist\u00f3ricamente vista como un oficio de hombres; sin embargo, en el SAM son las manos de las mujeres las que sostienen gran parte de la estructura comunitaria detr\u00e1s de la pesca. A\u00fan as\u00ed, las normas de g\u00e9nero han contribuido a invisibilizar su trabajo y a reproducir, incluso en la manera en que ellas perciben sus propios aportes, una valoraci\u00f3n desigual frente al trabajo masculino. <\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En las comunidades rurales costeras, ese aporte ha permanecido hist\u00f3ricamente fuera del foco. Aunque las mujeres participan en decisiones que determinan el valor econ\u00f3mico de la pesca y la estabilidad de los ingresos familiares, su trabajo suele quedar fuera de las estad\u00edsticas, de los programas de financiamiento y de los espacios donde se toman decisiones sobre el sector. Mientras la actividad pesquera suele medirse por el volumen de captura, buena parte del valor econ\u00f3mico se construye despu\u00e9s del desembarque.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ellas tambi\u00e9n son parte de comunidades que llevan generaciones observando los ciclos de la luna, el comportamiento de las mareas y los patrones de migraci\u00f3n de las diferentes especies. La clave es sumar ese saber ancestral con herramientas de gesti\u00f3n y administraci\u00f3n de los recursos marinos y costeros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando la lancha llega a la playa, el trabajo apenas comienza. Reciben la captura, separan las especies por tama\u00f1o, limpian el pescado y lo preparan para la venta. Si alg\u00fan cliente ya hizo un pedido, apartan las piezas. Antes de contar con un congelador, el tiempo jugaba en su contra: si al caer la tarde el pescado segu\u00eda en la mesa, hab\u00eda que bajar el precio para no perder toda la captura. Hoy pueden mantener el producto en buenas condiciones por m\u00e1s tiempo, procesarlo o esperar a un comprador que pague un precio justo. Dayani conoce de primera mano lo que significa sostener esa parte de la cadena.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNos toca movilizarnos desde la playa al centro de acopio, transportarlo por casi una hora de camino. El trabajo que hacemos es un trabajo duro y completo y nos gustar\u00eda que como mujeres se nos valore.\u201d\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A ello se suman limitaciones como el acceso restringido a cr\u00e9dito, la escasez de infraestructura y servicios b\u00e1sicos, la falta de electricidad para refrigerar o transformar el producto, as\u00ed como la carga adicional del trabajo dom\u00e9stico y de cuidados familiares. En algunos casos, estas condiciones se ven agravadas por la violencia basada en g\u00e9nero, lo que reduce a\u00fan m\u00e1s las posibilidades de las mujeres de participar en espacios de decisi\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl empoderamiento econ\u00f3mico de las mujeres no es solo una cuesti\u00f3n de justicia social sino una condici\u00f3n importante para fortalecer la sostenibilidad ambiental, la econom\u00eda local y la resiliencia de las comunidades pesqueras\u201d, recalca Mariana. Desde una perspectiva de Econom\u00eda Azul, cuando una mujer accede a mejores herramientas de decisi\u00f3n y autonom\u00eda financiera, el impacto es integral: se reduce la presi\u00f3n sobre el recurso pesquero al agregar valor en lugar de volumen, se fortalece la seguridad alimentaria y se incrementa la resiliencia comunitaria.\u00a0<\/span><\/p>\n<div style=\"border: 1.5px solid #372c8a; background-color: #fafafa; padding: 30px 35px; margin: 30px 0; border-radius: 3px;\">\n<h3 style=\"margin-top: 0; margin-bottom: 18px; color: #372c8a; font-size: 22px;\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-10590 alignright\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-2.jpeg\" alt=\"\" width=\"268\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-2.jpeg 473w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicion-2-189x300.jpeg 189w\" sizes=\"(max-width: 268px) 100vw, 268px\" \/>Algunas barreras interseccionales para mujeres rurales emprendedoras<\/h3>\n<p>Las mujeres emprendedoras rurales no constituyen un grupo homog\u00e9neo. Las barreras que enfrentan pueden intensificarse cuando se entrecruzan factores como el territorio, la pertenencia \u00e9tnica o comunitaria, la situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, la edad o la discapacidad.<\/p>\n<ul style=\"margin-bottom: 0; padding-left: 20px;\">\n<li><strong>Geograf\u00eda rural:<\/strong> limitaciones de acceso a servicios b\u00e1sicos, conectividad y transporte.<\/li>\n<li><strong>Identidad \u00e9tnica y comunitaria:<\/strong> pertenencia a pueblos ind\u00edgenas, comunidades locales, comunidades rurales, comunidades campesinas y afrodescendientes, con desigualdades hist\u00f3ricas y estructurales.<\/li>\n<li><strong>Clase social:<\/strong> condiciones de vulnerabilidad y pobreza que perpet\u00faan ciclos de exclusi\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Brecha digital:<\/strong> falta de alfabetizaci\u00f3n digital y acceso limitado a tecnolog\u00edas.<\/li>\n<li><strong>Servicios financieros:<\/strong> escaso acceso a servicios bancarios y cr\u00e9dito formal.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para las mujeres de la Pescader\u00eda La Bendici\u00f3n, fortalecer su emprendimiento ha significado tambi\u00e9n cambiar la forma en que comercializan su producto y el valor que pueden obtener por \u00e9l.\u00a0 \u201cDesde que empezamos a tener nuestro propio emprendimiento ya no sufrimos las decadencias de andar regateando con el pescado y viendo qui\u00e9n lo compra. Ahora se traslada de la lancha al centro de acopio, se refrigera y ah\u00ed llega el cliente a comprarlo. Tambi\u00e9n la cadena de valor de nuestro pescado ha subido, porque ya no lo regalamos, sino que le ponemos un precio justo al producto.\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mujeres por el SAM busca algo m\u00e1s profundo que entregar equipo o impartir capacitaciones aisladas. Su objetivo es fortalecer capacidades de emprendedurismo, liderazgo, confianza y organizaci\u00f3n colectiva para que las mujeres puedan agregar valor a sus productos, diversificar ingresos y negociar en mejores condiciones. El acompa\u00f1amiento parte de sus realidades y busca superar las barreras que hist\u00f3ricamente han limitado su acceso a oportunidades.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque hoy existen numerosos programas dirigidos a mujeres, sus requisitos, metodolog\u00edas y esquemas de acompa\u00f1amiento contin\u00faan dejando fuera a quienes han enfrentado exclusiones hist\u00f3ricas y m\u00faltiples barreras de acceso. Mujeres por el SAM apuesta por invertir en ellas y adaptar el acompa\u00f1amiento a sus realidades, porque sus medios de vida, conocimientos y trabajo cotidiano est\u00e1n estrechamente vinculados con la conservaci\u00f3n de los ecosistemas marinos y costeros y las colocan en la primera l\u00ednea de su protecci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el caso de Dayani y sus compa\u00f1eras, ese proceso tambi\u00e9n ha significado adquirir nuevas capacidades para transformar y conservar el producto.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHemos ido aprendiendo temas que ya no son tan b\u00e1sicos, como fileteado, envasado, refrigeraci\u00f3n y cuidado. Hemos aprendido gracias a los apoyos de diferentes instituciones que han sido nuestros aliados en estos emprendimientos.\u201d\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese cambio tiene efectos que van m\u00e1s all\u00e1 de la econom\u00eda familiar. Cuando una mujer cuenta con ingresos m\u00e1s estables y mejores condiciones para comercializar el producto, puede reducir la dependencia de la extracci\u00f3n inmediata durante per\u00edodos de veda o escasez. As\u00ed, el fortalecimiento econ\u00f3mico puede convertirse tambi\u00e9n en una herramienta de conservaci\u00f3n: generar m\u00e1s valor sin aumentar el volumen de extracci\u00f3n contribuye a reducir la presi\u00f3n sobre los recursos y fortalece la resiliencia de las comunidades.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTodo esto nos ha servido para empoderarnos y seguir caminando y luchando para que nuestro negocio siga creciendo y nuestros peces tengan mejor cuidado en nuestra zona, se respeten las vedas. Todo eso nos ha ayudado a cuidar del mar y de nuestras pescader\u00edas.\u201d reitera Dayani.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esa intersecci\u00f3n entre territorio, g\u00e9nero y sostenibilidad, Mujeres por el SAM propone una idea clave: conservar tambi\u00e9n es crear condiciones para que las comunidades vivan mejor sin comprometer el futuro del mar. Y en esa tarea, las mujeres costeras son parte fundamental de la cadena de valor de la pesca, portadoras de conocimiento, emprendedoras y actoras clave para fortalecer las econom\u00edas locales y promover pr\u00e1cticas que contribuyan a la sostenibilidad de los recursos marinos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-10594 aligncenter\" src=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicio6-1024x516.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"516\" srcset=\"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicio6-1024x516.jpeg 1024w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicio6-300x151.jpeg 300w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicio6-768x387.jpeg 768w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicio6-1536x775.jpeg 1536w, https:\/\/marfund.org\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/pescaderia-la-bendicio6-2048x1033.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Mujeres por el SAM busca visibilizar y fortalecer el liderazgo femenino en la conservaci\u00f3n marina del Sistema Arrecifal Mesoamericano. A trav\u00e9s de redes, formaci\u00f3n y espacios de incidencia, promueve la participaci\u00f3n equitativa de las mujeres en la gesti\u00f3n de los recursos naturales, reconociendo su rol esencial en la sostenibilidad de las comunidades costeras.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las otras protagonistas de la pesca: C\u00f3mo las mujeres transforman la pesca artesanal en oportunidades para sus comunidades Textos: Liz Herrera Fotos cortes\u00eda: Dayani Rodr\u00edguez En el mercado, un cliente elige un pescado, pregunta el precio y cierra la compra en cuesti\u00f3n de minutos. Hay una transacci\u00f3n, el pez sale del mar y llega al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10589,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[246,245,516,3,241],"tags":[1044,1019,1043,1042],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10601"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10601"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10609,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10601\/revisions\/10609"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}