{"id":4413,"date":"2021-12-01T11:09:44","date_gmt":"2021-12-01T17:09:44","guid":{"rendered":"https:\/\/marfund.org\/en\/?p=4413"},"modified":"2021-12-02T15:31:35","modified_gmt":"2021-12-02T21:31:35","slug":"mexico-cuenta-dos-bancos-geneticos-salvaguardar-especies-coral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marfund.org\/en\/mexico-cuenta-dos-bancos-geneticos-salvaguardar-especies-coral\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico ya cuenta con dos bancos gen\u00e9ticos para salvaguardar especies emblem\u00e1ticas de coral"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 class=\"wp-caption-text\" style=\"text-align: right;\">Fragmentos de coral pilar (<em>Dendrogyra cylindrus<\/em>) en cuarentena en el laboratorio del CRIAP-INAPESCA, Puerto Morelos.<br \/>\nFoto: Claudia Padilla<\/h6>\n<p><strong>Por Lucy Calder\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>A ra\u00edz de que, en 2018, en la regi\u00f3n mexicana del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM) se present\u00f3 la Enfermedad de P\u00e9rdida de Tejido en Corales Duros (EPTCD) conocida popularmente como s\u00edndrome blanco, investigadoras de distintas organizaciones se unieron para trabajar en equipo y contribuir a paliar esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las formas para concretar la ayuda a los corales afectados por dicha enfermedad, fue presentar la propuesta titulada<em> Rescate de especies emblem\u00e1ticas de coral en riesgo de extinci\u00f3n local por el s\u00edndrome blanco, <\/em>ante la d\u00e9cimo segunda convocatoria del Programa de Peque\u00f1as Donaciones de MAR Fund, la cual fue aprobada y recibi\u00f3 financiamiento. El proyecto finaliz\u00f3 en marzo de 2021 y gener\u00f3 resultados importantes que se presentar\u00e1n a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego, para darle continuidad, las mismas autoras participaron en la d\u00e9cimo tercera convocatoria del mencionado programa de MAR Fund, con la propuesta titulada <em>M\u00e1s all\u00e1 del s\u00edndrome blanco: rescate y reproducci\u00f3n sexual de especies susceptibles <\/em>que tambi\u00e9n fue aprobado, obteniendo los fondos solicitados.<\/p>\n<p>Ambos proyectos dieron lugar a la creaci\u00f3n de dos bancos gen\u00e9ticos de especies emblem\u00e1ticas de coral que existen actualmente en el Caribe mexicano. Uno, el de corales ex-situ, situado en el Centro Regional de Investigaci\u00f3n Acu\u00edcola Pesquera (CRIAP) del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (INAPESCA). El otro, el de gametos criopreservados, en la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).<\/p>\n<p>En el establecimiento de estos bancos gen\u00e9ticos, tambi\u00e9n llamados biorepositorios, fue vital la experiencia de sus impulsoras. Una de ellas, la Dra. Aurora Claudia Padilla Souza, quien desde hace 12 a\u00f1os es la bi\u00f3loga responsable del proyecto de cultivo asexual de corales y restauraci\u00f3n de arrecifes del INAPESCA y tiene trayectoria en el mantenimiento de sistemas controlados de cultivo de fragmentos. Otra, la Dra. Anastazia (Ania) Banaszak, quien lidera el laboratorio de Investigaci\u00f3n Integral para la Conservaci\u00f3n de Arrecifes de la Unidad Acad\u00e9mica de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnolog\u00eda de la UNAM, y tiene amplio conocimiento y trayectoria cient\u00edfica en la reproducci\u00f3n sexual de corales y su uso en proyectos de restauraci\u00f3n. Y la bi\u00f3loga M\u00e9lina Soto, coordinadora para M\u00e9xico de la Iniciativa Arrecifes Saludables para Gente Saludable (HRI, en ingl\u00e9s), quien apoya y coordina los proyectos.<\/p>\n<p><strong>Planeaci\u00f3n estrat\u00e9gica<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e9lina Soto, relata que despu\u00e9s de encontrar la enfermedad en el Caribe mexicano, durante los monitoreos de los sitios arrecifales de la zona, se reunieron todos los actores involucrados y se elabor\u00f3 un plan de acci\u00f3n en el que se contemplaron varios temas, entre ellos: realizar investigaci\u00f3n y crear un banco gen\u00e9tico de especies amenazadas.<\/p>\n<p>\u201cCon base en las experiencias de otros pa\u00edses afectados por el s\u00edndrome blanco, nos dimos cuenta de que ten\u00edamos que empezar r\u00e1pido con el rescate de fragmentos de los corales a\u00fan saludables, porque los est\u00e1bamos perdiendo a una velocidad tremenda, sobre todo al coral pilar (<em>Dendrogyra cylindrus<\/em>), el cual en M\u00e9xico, puede decirse que est\u00e1 ecol\u00f3gicamente extinto, es decir, hay pocos ejemplares que pueden cumplir su funci\u00f3n en el ecosistema, y en consecuencia, nos est\u00e1bamos quedando sin material gen\u00e9tico para el banco que tambi\u00e9n quer\u00edamos crear\u201d, dice M\u00e9lina.<\/p>\n<p>Debido a que el s\u00edndrome blanco avanza r\u00e1pido, uno de los mayores retos fue encontrar las especies deseadas, por lo que hubo que ampliar el n\u00famero de especies a atender, comenta Claudia.<\/p>\n<p>Al darse cuenta de la escasez de las especies, las investigadoras lanzaron la campa\u00f1a \u201cSE BUSCA\u201d para que los habitantes del Caribe mexicano -en especial buzos, pescadores, turistas y operadores tur\u00edsticos- ayudar\u00e1n a localizar las tres especies meta y las que se incluyeron despu\u00e9s-, pero eso fue complicado, indica Claudia, y no recibieron tantos reportes como esperaban.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4428&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen de la campa\u00f1a que se difundi\u00f3 en redes sociales. Foto: HRI<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]La anterior situaci\u00f3n hizo que las cient\u00edficas plantearan en los proyectos no solo rescatar los fragmentos sino mantenerlos en sistemas controlados de cultivo, como organismos reproductores, para poder generar gametos e intentar reproducirlos.<\/p>\n<p>De la misma manera, los gametos que se obtienen de colonias de coral, tanto en el arrecife como en cautiverio, se criopreservan (congelan a bajas temperaturas para disminuir sus funciones vitales y mantenerlas suspendidas por muchos a\u00f1os) para mantener esta valiosa informaci\u00f3n gen\u00e9tica para futuros proyectos de reproducci\u00f3n y restauraci\u00f3n. \u201cDeb\u00edamos ir m\u00e1s all\u00e1 de solo un rescate\u201d, enfatiza Claudia.<\/p>\n<p>M\u00e9lina a\u00f1ade: \u201cDijimos, vamos a unir esfuerzos y ver si podemos rescatar fragmentos de colonias, de preferencia sanas (aunque en nuestra regi\u00f3n, la verdad es que ya la mayor\u00eda estaban afectadas) y ver si se logran mantener y ojal\u00e1 reproducir, para tener reclutas o corales beb\u00e9s, y empezar a criopreservar esta informaci\u00f3n para el futuro, a trav\u00e9s de un banco gen\u00e9tico\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los retos del rescate de fragmentos<br \/>\n<\/strong>M\u00e9lina informa que el rescate de fragmentos de coral pilar (<em>Dendrogyra cylindru<\/em>s), adem\u00e1s del coral laberinto (<em>Meandrina meandrites<\/em>) y coral cerebro (<em>Diploria labyrinthiformis<\/em>) se realiz\u00f3 de Canc\u00fan a Tulum, en la parte norte del Estado de Quintana Roo, porque al ser especies en peligro de extinci\u00f3n se requiere de permisos especiales para recolectarlos.<\/p>\n<p>La recolecta y transporte de los corales rescatados requiere de una log\u00edstica espec\u00edfica, explica Claudia. El equipo de trabajo del INAPESCA, con apoyo del personal de la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c1reas Naturales Protegidas (CONANP), realizaron la colecta de las colonias de coral en el mar para transportarlas hacia los laboratorios de INAPESCA, en donde pasan un proceso de recepci\u00f3n y aclimataci\u00f3n para ingresar a los sistemas de cuarentena.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4420&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Rescate de colonias de corales cerebro de especies afectadas por la enfermedad de la p\u00e9rdida de tejido, para resguardo en INAPESCA. Foto: Claudia Padilla<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4427&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Recepci\u00f3n de colonias de coral rescatadas, para ser ingresadas a los sistemas de cuarentena del INAPESCA. Foto: Claudia Padilla<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Durante el proceso de cuarentena, los corales se mantienen en sistemas de cultivo especiales donde tienen condiciones \u00f3ptimas de luz, temperatura y calidad del agua; y se les administran suplementos minerales y tratamientos profil\u00e1cticos para mantenerlos lo mejor posible.<\/p>\n<p>Cuando termina la cuarentena -que puede ser un per\u00edodo mayor a los 40 d\u00edas-, los fragmentos que no presentan s\u00edndrome blanco y que pueden considerarse como organismos reproductores sanos, se transfieren a otros sistemas de mayor tama\u00f1o denominados Mesocosmos, en donde hay menos control de los factores arriba descritos. Estos corales, durante la \u00e9poca reproductiva liberar\u00e1n gametos (ovocitos y espermas), que se pueden recolectar para que Ania los incorpore en sus tratamientos de criopreservaci\u00f3n y, adem\u00e1s, pueden ser utilizados para realizar la fecundaci\u00f3n asistida para producci\u00f3n de nuevos reclutas sexuales, indica Claudia.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4423&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Sistema de cuarentena en CRIAP-INAPESCA donde est\u00e1 el primer banco gen\u00e9tico de corales ex-situ. Foto: Claudia Padilla<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4425&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Un t\u00e9cnico supervisa la liberaci\u00f3n de gametos de una colonia de coral dentro del Mesocosmos en las instalaciones del CRIAP-INAPESCA, Puerto Morelos. Foto: Marina S\u00e1nchez<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4422&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Redes de colecta de gametos sobre corales en el arrecife. Foto: Sandra Mendoza Quiroz<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En ciertas noches del verano, cuando los corales est\u00e1n desovando en el mar, se recolectan los gametos (ovocitos y esperma) y son llevados al laboratorio. Se divide lo recolectado para usar una parte en la fertilizaci\u00f3n asistida entre gametos de diferentes colonias de la misma especie, y se apoya el cultivo de los embriones que se convierten en larvas que buscan asentarse. Las larvas se asientan en sustratos dise\u00f1ados por SECORE International, que se fabrican en la UNAM, explica Ania.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4417&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4421&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Coral desovando paquetes de gametos (ovocitos y espermas juntos) a la izquierda, y material gen\u00e9tico recolectado a la derecha. Foto: Sandra Mendoza Quiroz<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Posteriormente, los trasladan a acuarios con luz natural, porque es lo mejor para su crecimiento, y cuando llegan a medir entre uno y dos cent\u00edmetros, los llevan al arrecife y los siembran. Gracias a estos proyectos y otras contribuciones, se han sembrado al arrecife reclutas de cuatro especies de corales afectados por el s\u00edndrome blanco, las cuales fueron producidas en 2020. Ellos van creciendo bien y pronto sembrar\u00e1n m\u00e1s, a\u00f1ade Ania.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4418&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4419&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Dos especies de corales, producidos en el laboratorio de la UNAM, sembrados en arrecifes en Puerto Morelos. Fotos: Sandra Mendoza Quiroz<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]A la otra parte de gametos, explica la cient\u00edfica, la a\u00edslan y le hacen el proceso de criopreservaci\u00f3n para almacenarlos en el segundo banco gen\u00e9tico de corales de M\u00e9xico, situado en la UNAM. Despu\u00e9s de un tiempo, y siempre que se tenga acceso a ovocitos frescos, para asegurar la calidad de lo que se ha crioconservado, tambi\u00e9n se le hacen pruebas de fertilizaci\u00f3n a los espermas congelados, indica Ania.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4426&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4424&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Muestras de espermas de coral en proceso de congelaci\u00f3n (izq.) y en proceso de disposici\u00f3n en cajas para su almacenamiento en el Biorepositorio Mexicano de Corales de la UNAM. Fotos: Victoria Grosso Becerra<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]De acuerdo con Ania, en t\u00e9rminos de lo m\u00e1s interesante de estos proyectos est\u00e1 el hecho de que el Biorepositorio Mexicano de Corales de la UNAM ya tiene seis especies, incluidas algunas donaciones procedentes de las colonias que Claudia cuida en sus sistemas controlados, y que el 99% de las muestras provienen de colonias de la vida silvestre. \u201cYa rebasamos las 700 muestras y tenemos cuatro a\u00f1os de haber empezado la criopreservaci\u00f3n. La fertilizaci\u00f3n asistida, aunque algo de trabajo data de 1999, la empezamos con m\u00e1s formalidad en 2007\u201d, dice la cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Ania a\u00f1ade que toda vez se mantengan las condiciones \u00f3ptimas de temperatura, las muestras congeladas pueden preservarse por miles de a\u00f1os y hay dos razones para tenerlas: la conservaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n. Para la primera, lo que hacen es mantener separadas las muestras de cada colonia colectada. La meta es que en el futuro se usen en proyectos relacionados con la conservaci\u00f3n de la especie. Otra parte se mantendr\u00e1 para siempre como un archivo de las especies, como tienen en los museos. Obviamente con r\u00e9plicas, para que si alguien justifica para qu\u00e9 le servir\u00eda, pueda tener acceso a esa muestra.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;10\/12&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4429&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/12&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">T\u00e9cnicos de laboratorio efect\u00faan el procedimiento de reproducci\u00f3n asistida de corales. Foto cortes\u00eda: Claudia Padilla<\/h6>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Para restauraci\u00f3n, lo que est\u00e1n haciendo son mezclas de espermas de diferentes colonias que luego congelan. Estas mezclas se realizan, porque al igual que otros seres vivos, los corales tienen mucha incompatibilidad entre espermas y huevos, aunque estos provengan de distintos genotipos (c\u00e9lulas con diferente informaci\u00f3n gen\u00e9tica cada una). \u201cEn unos a\u00f1os m\u00e1s esperamos tener suficientes muestras biol\u00f3gicas para usarlas en restauraci\u00f3n\u201d, comenta Ania. Y, a pesar de que este a\u00f1o el desove de corales en la vida silvestre no ha sido el mejor, la investigadora tiene la esperanza de recolectar suficientes gametos para continuar con el proyecto de rescate y obtener m\u00e1s muestras para el biorepositorio.<\/p>\n<p>M\u00e9lina, Claudia y Ania est\u00e1n orgullosas de los logros alcanzados con el primer proyecto, ya que con el apoyo de MAR Fund, rescataron 15 genotipos de especies susceptibles al s\u00edndrome blanco, los cuales se encuentran en los acuarios de INAPESCA y de Xcaret. Tambi\u00e9n criopreservaron 108 viales de coral cerebro laberinto y 54 de otra especie de coral laberinto y corales pilares. Adem\u00e1s, efectuaron diversas actividades de comunicaci\u00f3n para dar a conocer los resultados y concienciar a las personas sobre la situaci\u00f3n de estas especies emblem\u00e1ticas del SAM.<\/p>\n<p>Con el segundo proyecto, que a\u00fan contin\u00faa en desarrollo, las cient\u00edficas est\u00e1n centr\u00e1ndose en mantener y enriquecer el banco gen\u00e9tico; la reproducci\u00f3n sexual de especies susceptibles; e incrementar y diversificar el material criopreservado.<\/p>\n<p>En cuanto a metas a largo plazo, y si se confirma la menor incidencia del s\u00edndrome blanco en el Caribe mexicano, las tres coincidieron en que considerar\u00edan planificar y solicitar apoyo financiero para una intervenci\u00f3n de repoblamiento o rehabilitaci\u00f3n de especies en la vida silvestre.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In principio creavit Deus caelum et terram. Propterea sicut per unum hominem in hunc mundum peccatum intravit et per peccatum mors et ita in omnes homines mors pertransiit in quo omnes peccaverunt. Sic enim dilexit Deus mundum ut Filium suum unigenitum daret ut omnis qui credit in eum non pereat sed habeat vitam aeternam.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4415,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,213],"tags":[798,793,408,796,792,794,154,301,797,795,799],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4413"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4413"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4433,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4413\/revisions\/4433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marfund.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}